La diferencia clave es simple: el todo riesgo cubre también los daños de tu propio coche, incluso si el culpable eres tú o si no hay un tercero identificado. En cambio, un seguro a terceros se centra en pagar lo que causes a otros, y el terceros ampliado añade extras típicos (lunas, robo, incendio), pero normalmente no cubre tus “golpecitos” y roces.
Seguro a terceros: lo mínimo para circular (y lo que suele incluir)
Un “terceros básico” es el escalón más bajo. Su núcleo es la responsabilidad civil obligatoria: paga los daños personales y materiales que causes a terceros en un accidente.
Además, muchas pólizas a terceros suelen llevar (según compañía):
- Responsabilidad civil voluntaria (amplía límites).
- Defensa jurídica y reclamación de daños.
- Accidentes del conductor (ojo: no es lo mismo que “ocupantes”).
- Asistencia en carretera (a veces desde km 0, a veces con condiciones).
Lo importante: a terceros, si te rozan el coche en un aparcamiento y no pillas al culpable, lo normal es que tu coche no esté cubierto (salvo extras concretos).

Terceros ampliado: el punto medio más común
El “terceros ampliado” suele ser el mismo terceros, pero con coberturas que mucha gente quiere sí o sí:
- Lunas (parabrisas, ventanillas, luna trasera).
- Robo o intento de robo (y a veces daños derivados).
- Incendio (total o parcial, según condiciones).
Aquí viene el matiz que se come a muchos compradores: terceros ampliado NO es todo riesgo porque normalmente no incluye daños propios por un golpe que des tú, un bordillazo, una columna del garaje, un vandalismo “tonto”, etc.
Si tu coche duerme en la calle, lunas/robo/incendio suelen tener sentido. Si duerme en garaje y es viejo, igual no.
Todo riesgo: lo que cambia de verdad (daños propios)
El seguro a todo riesgo incluye lo de terceros (RC, etc.) y, además, lo que lo define:
- Daños propios: arregla tu coche aunque el siniestro sea culpa tuya o no haya un tercero responsable identificable (según póliza).
Esto es lo que marca la diferencia en el día a día:
- Rozas una pared al aparcar.
- Te dan un golpe y se van.
- Te encuentras una aleta abollada sin saber quién fue.
Con terceros (incluso ampliado), esas situaciones suelen doler al bolsillo. Con todo riesgo, normalmente no… pero ojo a la franquicia.
Todo riesgo con franquicia vs sin franquicia: cómo se paga el golpe
La franquicia es la cantidad fija que pagas tú en cada parte (o en cada reparación cubierta), y el resto lo pone la aseguradora. Cuanto más alta sea la franquicia, más barata suele ser la prima.
Ejemplo fácil:
- Tienes franquicia de 300 €.
- Reparación: 900 €.
- Tú pagas 300 € y el seguro 600 € (si ese daño está cubierto y no hay exclusiones).
Sin franquicia: pagas más al año, pero cuando das un parte (cubierto), normalmente no pagas ese “primer tramo”.
Consejo rápido: si eres de “doy pocos partes”, la franquicia puede cuadrarte. Si aparcas en sitios ajustados o usas el coche a diario en ciudad, muchas veces compensa reducir franquicia (o ir sin).
Qué seguro te conviene según tu coche y tu uso
No hay “mejor seguro” universal. Hay el que encaja con tu riesgo real.
1) Coche nuevo o seminuevo (0–4 años)
- Suele encajar todo riesgo (con o sin franquicia).
- Tiene valor y cualquier golpe duele.
2) Coche de 5–10 años
- Si duermes en calle o haces mucha ciudad: terceros ampliado o todo riesgo con franquicia.
- Si haces poca ciudad y lo cuidas: terceros ampliado suele ser el equilibrio.
3) Coche viejo (10–15+ años)
- Muchas veces compensa terceros o terceros ampliado.
- Un todo riesgo puede salir caro para un coche con valor bajo (y con indemnizaciones que pueden ir a valor venal según antigüedad, según condiciones).
Regla práctica: si el coste anual de “subir a todo riesgo” se acerca a lo que te costaría arreglar 1–2 roces típicos al año, igual te compensa pagar reparaciones por tu cuenta y quedarte en ampliado.
Detalles que casi nadie mira y luego vienen los “no me lo cubre”
Antes de contratar, revisa estas 5 cosas en condiciones:
- Daños propios: ¿incluye actos vandálicos? ¿y golpes sin contrario?
- Franquicia: ¿se aplica por parte, por pieza, por siniestro? (depende).
- Asistencia: km 0, límite de grúa, coche sustitución y días.
- Indemnización por robo/incendio: valor de nuevo / venal / venal mejorado según años.
- Riesgos extraordinarios (inundación, etc.): en España los gestiona el Consorcio de Compensación de Seguros bajo condiciones. Conviene saberlo, sobre todo si vives en zona de riadas.
Consejo práctico: elige seguro pensando en tu vida real: dónde duerme el coche, cuánto lo usas y cuánto te dolería pagar un golpe. Y compara siempre coberturas, no solo precio.