Si traes un coche a España desde Alemania (o cualquier país de la UE), normalmente no pagas aranceles de aduana. Lo que te tocará es regularizar impuestos “de matriculación” en España (según el caso) y pagar los trámites de Tráfico. Si el coche viene de fuera de la UE, entonces sí entran en juego aduanas (arancel) y el IVA de importación, además de la matriculación española.

UE (Alemania, Francia, Italia…): no hay arancel, pero sí hay que matricular y justificar impuestos
Importar desde la UE es más bien un trámite de matriculación en España que una “importación” al estilo aduanero. La DGT lo trata como “matricular un vehículo proveniente de la UE” y te exige aportar documentación técnica y los justificantes de impuestos/tasas para poder asignarte matrícula española.
En resumen, lo habitual es que tengas estos costes “sí o sí” (aunque varíen importes según año y comunidad/municipio):
- Tasa de Tráfico (DGT) para matricular (tipo de tasa: 1.1 para turismos, por regla general).
- Impuesto de circulación (IVTM) del ayuntamiento donde empadronas el coche (es anual y depende del municipio).
- ITV/inspección y ficha técnica española (no es un impuesto, pero es parte del proceso).
Lo importante para “no pillarnos los dedos”: los importes exactos (tasa DGT, IVTM, ITV) pueden cambiar. La forma segura de expresarlo es: “se paga la tasa vigente de la DGT y el IVTM según ordenanza municipal”.
IVA: cuándo se paga en España y cuándo no (clave: “nuevo” vs “usado”)
El IVA es donde más lío hay, y por eso conviene seguir el criterio oficial:
A efectos de IVA intracomunitario, un vehículo se considera “nuevo” si cumple una de estas dos:
- tiene ≤ 6.000 km, o
- se entrega antes de 6 meses desde su primera matriculación.
Si es “nuevo” (6.000 km / 6 meses)
Lo habitual es que el IVA se regularice en el país de destino, es decir, en España (y normalmente tendrás que hacerlo antes de completar la matriculación).
Si es “usado”
En compras dentro de la UE, lo normal es que no vuelvas a pagar IVA en España solo por traerlo, porque ya se ha aplicado conforme al régimen de la operación en el país de compra (por ejemplo, IVA incluido en factura o régimen aplicable).
Truco práctico para no equivocarte: mira fecha de primera matriculación y kilómetros reales. Si “pasa” cualquiera de los dos umbrales (6 meses o 6.000 km), trátalo como “nuevo” hasta confirmarlo bien con la documentación.
Impuesto de matriculación: depende de CO₂ y puede ser el gasto que más te cambia el total
Al matricular en España un coche que viene del extranjero, puede tocar pagar el Impuesto de Matriculación (IEDMT), que se calcula en función de las emisiones de CO₂ (las oficiales del vehículo) y del encaje en los tramos vigentes.
Para evitar “cifras que cambian”, lo mejor es plantearlo así:
- Busca el CO₂ homologado del coche (en documentación/COC).
- Con ese CO₂, identifica el tramo vigente del IEDMT (los tramos pueden modificarse con el tiempo).
- Si el coche emite poco, a veces no paga este impuesto o paga menos (depende del tramo aplicable).
Esto es clave si comparas precios “en Alemania vs España”: puedes encontrar un chollo… y que el IEDMT te lo coma si el coche tiene CO₂ alto.
Tasas y trámites en España: DGT, ITV y el impuesto municipal
Para matricular, Tráfico exige que pagues la tasa correspondiente (la DGT la identifica como tasa 1.1 para matriculación de vehículos provenientes del extranjero, en general). El importe exacto se consulta en el momento del trámite en la web/asistente oficial.
Además, tendrás que:
- pasar por ITV (o inspección equivalente para obtener la ficha técnica española), y
- pagar el IVTM en tu ayuntamiento (cada municipio tiene su propia tarifa).
Consejo para no liarte: separa en tu cabeza “impuestos” (IVA/IEDMT/IVTM) y “tasas” (DGT). Son cosas distintas.
Fuera de la UE (EE. UU., Japón, Suiza, Reino Unido…): aquí sí hay aduana (arancel + IVA de importación)
Si el coche llega desde un país no UE, Hacienda lo trata como importación con aduanas. En ese caso, en la Aduana se pagan:
- Derechos de arancel (para coches, “caso general”, el criterio publicado es 10%), y
- el IVA de importación según territorio (Península/Baleares o Canarias, etc.).
Después, una vez “desaduanado”, vuelves al circuito español: ITV/homologación si hace falta, impuesto de matriculación si aplica, tasa DGT, etc.
Consejo final práctico
Antes de comprar, haz esta mini-comprobación (te evita sorpresas):
- ¿Viene de UE o fuera de UE? (si es fuera, cuenta con aduana).
- ¿Es “nuevo” por 6 meses/6.000 km? (te cambia el IVA).
- Mira el CO₂ homologado para estimar si pagarás impuesto de matriculación.